Lo que están trincando ¡mare!, lo que se están llevando calentito. Y lo malo no es eso,
lo malo es que están pringados la mayoría de ayuntamientos y el resto es sospechoso, sospechoso de hecho y de “cohecho” y a nosotros es que nos dá igual, nos dá igual que sean los progres o los conservadores, con encogernos de hombros, tenemos bastante –apatía y resentimiento, asqueo, e indignación y repulso- idéntico sentimiento al que experimentamos ante una nueva víctima del terrorismo…¿nos estaremos acostumbrando a la resignación?. Sabemos que están trincando en Sevilla, lo que no hay en los escritos con facturas falsas y subvenciones inauditas así como nunca sabremos las cuentas de la fundación Mercasevilla ni el verdadero alcance de lo que han trincado sus valedores, ni la cuadratura del círculo vicioso de Sevibici o como se llame la dictadura de las malditas bicicletas a las que le han subido el dichoso carril a la cabeza: “Toda Sevilla, Señor, es un carril para bici”…se pregunta el peatón: ¿En qué consiste realmente la peatonalización?. La peatonalización (¡lo que están trincando, mare!), consiste en la penosa aventura diaria que tiene que correr el sufrido peatón, para esquivar: vallas, escavadoras, retroescavadoras, palas mecánicas, montañas de arena, cráteres de cemento, socavones, ¡que cabrones! –perdón- gruas, brazos…hasta alcanzar el paso (de cebra), para cruzar (a Dios gracias) y dar dos vueltas a la manzana (podrida), para llegar al trabajo (¿y que es un trabajo?) o cruzar el puente improvisado (sobre el río guay), para entrar al banco, hacer tus cuarenta y cinco minutos de cola (reglamentario como el primer tiempo de un partido de fútbol), alcanzar por fín el mostrador y escuchar que te diga la voz cogestionada del cajero: “lo siento pero se nos ha caído la línea en estos momentos”. Y tú con carita de cordero degollado, pensando y pensando: ¡lo que están trincando, mare!. Y entonces te entran ganas de ir a Jesús Bigorra –que ese sí que es el verdadero defensor del pueblo que anda por casa- y recurrir al abogado de los pobres, don Joaquín Moekel y colapsar los juzgados de guardia (más todavía) y atiborrar de denuncias las oficinas de consumidores y empapelar de hojas de reclamaciones los bunkers camuflados de las grandes multinacionales y mandarlos al carajo a todos cuando vengan vendiéndonos la moto de las próximas elecciones. El zorro os propone ejercer nuestra soberanía nacional –la verdadera soberanía que reside en el pueblo, pero no, absteniéndonos de votar, sino votando en blanco: lo que están trincando, mare…lo que están trincando.
jueves, 29 de octubre de 2009
miércoles, 21 de octubre de 2009
PRESERVATIVOS PARA LA RAZON
Nada es curioso, todo lo hemos visto pasar o escuchado por boca de otros ó leído en los libros antiguos que le echan a la cultura una mano. Así que los paganos por adorar a sus dioses y deidades, como los creyentes por adorar y temer al dios que dicen verdadero, se han copiado siempre los unos de los otros para difundir una fe, convertida en negocio y en el caso Católico, la mayor de las blancas empresas. Que los sacerdotes prediquen el amor platónico a Dios, no significa que sepan practicarlo, o mejor escrito, hacer el sexo. Precisamente son los sacerdotes y príncipes de la Iglesia, los que con menos conocimiento de causa pueden hablar de lo que significa vivir en pareja –a menos, claro está- que entre ellos mismos y sus piadosas congregaciones- lo sean de hecho. ¿Están los pastores indicados para dar consejos sobre la castidad, la pureza, la virginidad, la abstinencia en las parejas cristianas, que se suponen han de llegar vírgenes al matrimonio?. Estamos hablando en otra época, la que estamos viviendo, la realidad y éste no es país para nadie que no tenga vocación religiosa y desee libre y voluntariamente practicarla. El clero –en nuestros días- creo que es el menos indicado para actuar sobre las conciencias de sus fieles, por el clásico procedimiento del temor, infundiendo ese miedo medieval que tanto fanatismo y oscurantismo sembró en el siglo de las luces. Entiendo que la Iglesia se posicione en su firme postura en pro del derecho a la vida, pero lo que resulta a todas luces incoherente y harto sospecho, es que intente extrapolar el significado de la palabra ABORTO, demonizando las múltiples interpretaciones sociales que admite dicho aforismo. La razón no está garantizada por el hecho de convocar a las masas; ni las familias permanecen más unidas por rezar, ni presumir de cristianas o católicas y apostólicas. Me parece indecente, llevar a los niños a una manifestación que clama por algo que ellos mismos desconocen, desde su legítimo limbo de moral y razón. Una cosa es educarles conforme a principios y valores y otra cosa, bien distinta es inculcarles –desde pequeño – el rechazo a otras conductas morales por el mero echo que no formen parte de una doctrina, en este caso la católica. ¿Con qué fuerza y tipo de argumento, le podemos explicar a nuestros hijos e hijas –de hoy en día- que el coito está ideado para el fín exlusivo de la procreación; que los preservativos y demás métodos anticonceptivos constituyen pecado para la religión mayoritaria; que las adolescentes que hayan sufrido una violación, deben pechar con las desastrosas consecuencias de haber sido víctimas de tal violencia; que los embarazos –no deseados- se pagan hipotecando toda una vida en aras de la salvación del alma. Me parece muy curioso, eso de preconizar el derecho a la vida de un ser indefenso, pero ni el mismísimo San Ramón Nonato, se cree en estos tiempos, que sólo están a favor del ABORTO, los que están en contra de tan controvertida Ley.
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la guarida del ZORRO
PROHIBIDO LOS JUEGOS DE PELOTAS, BICICLETAS, PATINETES, AROS, ETC. ETC., EN LOS PATIOS, PASILLOS Y AZOTEAS